Mi Historia

Todo empezó cuando me mudé a vivir a una casa nueva donde finalmente tenía una terraza con algo de espacio. La terraza es soleada y está orientada al mar mediterráneo.

Así que me dije: aquí tengo espacio para poder plantar mi huerto urbano, ¡esta es la mía! Empecé en 2008 y por aquel entonces no había mucho donde leer ni buscar.

Caí en el clásico error de plantar demasiadas plantas en macetas pequeñas. La verdad es que esto es algo que aún veo en blogs de huertos urbanos: gente plantando muchas cosas en poca tierra.

Me costó un par de años darme cuenta de este error. Gracias a un libro que leí descubrí que cada tipo de vegetal necesitaba unos volúmenes de tierra y con eso fui progresando.

Año 2008. Mi primer huerto urbano en mi terraza. Se puede ver como intentaba imitar una «mesa de cultivo» populares por aquella época.

Primera lección de Huerto Urbano : dejar el volumen de tierra necesario para cada planta.

Las plantas fáciles como zanahorias, cebollas, rábanos, lechugas me funcionaban bien, pero las plantas que yo llamo de alta gama como los tomates o los pimientos no me acababan de funcionar. Las plantas crecían, pero sus frutos eran pequeñitos y en seguida sus hojas perdían el color verde y se volvían marrones o se secaban. Llegué a colocar cubiertas para evitar el sol ya que pensaba que era el culpable de la sequedad de las hojas y que no crecieran.

Año 2009. Cubrí las plantas con una rejilla porque creía que el sol era la causa de que se me secaran las hojas

En el año 2012 por internet descubrí una empresa americana llamada Earthbox que tenía un sistema para cultivar vegetales en macetas bastante diferente a lovisto por Europa. Busqué en diferentes webs como comprar las macetas en cuestión y al final en una web de “grow” me vendieron una a un precio muy elevado.

Con la maceta de Earthbox descubrí otro de los secretos del cultivo de vegetales en macetas.

Año 2012. Mi primera y única maceta Earthbox que me ayudo a ver el Huerto Urbano de otra manera.

Segunda lección de Huerto Urbano : controlar la humedad de la tierra mediante un riego regular

El control de la humedad es muy importante para que las plantas tengan un crecimiento correcto.

A diferencia del cultivo en suelo de los huertos tradicionales, las plantas enmacetas sufren mucho si sube la temperatura de la tierra. Es decir, la tierra de las macetas se calienta y para evitarlo tienes que mantener húmeda (refrigerada) la tierra. Así que es necesario regar regularmente (en verano puede que hasta dos veces al día). Tienes que regar por la base de la maceta para que las raíces siempre tengan agua y colocar algún elemento en la superficie de la maceta para evitar la evaporación. Lo que yo utilizo es un plástico con unas cortezas de pino o paja o fibra de coco.

Con el sistema de riego en la base conseguiremos que las plantas secas y marrones se conviertan en altas y verdes.

Año 2016. Capa de fibra de coco para controlar humedad y sistema de riego automático.

A partir de aquí trabajé en como “alimentar” a mis plantas correctamente para que las plantas crecieran y los frutos fueran sabrosos. Profundicé en el tipo de tierra a colocar en las macetas (sustrato) y en el fertilizante que debía alimentar mis plantas.

Tercera lección de Huerto Urbano : No olvidar que las plantas necesitan nutrientes para crecer y dar frutos, esta energía es el fertilizante.

Siempre desde una perspectiva orgánica y eco, me dediqué a estudiar las necesidades de las plantas. Aprendí que las plantas se alimentaban de Nitrógeno, Fósforo y Potasio (el famoso NPK) y que controlando sus porcentajes y cantidades podía tener diferentes resultados. Así que durante unas temporadas me dediqué a hacer pruebas con diferentes tipos de fertilizantes y cantidades. En algunas macetas me pasé de nutrientes ¡y los tomates no sabían a nada!

Año 2017. Tomates tipo «Corazón de buey» con un exceso de fertilizante (parte verde) y sabor pésimo.

Cuarta lección de Huerto Urbano : Disfruta y experimenta.

Ahora mismo tengo una experiencia de más de 10 temporadas y he conseguidoun proceso donde he reducido al máximo la parte dura como remover tierra, regar cada día o sacar malas hierbas y puedo dedicar tiempo a lo que me gusta que es hacer crecer la planta y seguir el crecimiento de los tomates.

Año 2019. Mis 24 tomateras a pleno rendimiento gracias al sistema «TomatoBalcony» .

Me gusta cada año experimentar con nuevos fertilizantes, variar partes del proceso (como no cambiar la tierra de un año a otro) o simplemente plantar especies de tomates diferentes como los cherry amarillos.

Ha llegado al momento de compartir contigo todo el camino que he recorrido y todo lo que he aprendido porque quiero que sientas esa satisfacción de comer un tomate maravilloso que has recolectado hace menos de 5 minutos, con ese sabor y ese frescor y con esa sensación de estar haciendo lo correcto.

Espero que todo este blog te guste y te ayude a pasar lo mismos momentos de felicidad que yo he vivido.

¡Buen viaje!!